¿QUÉ SON LAS MUELAS DEL JUICIO?
El origen del término “Muelas del juicio”, parte del hecho de que los terceros molares o cordales, aparecen durante el periodo de edad en el que una persona tiene mayor juicio, es decir, entre los 18 a 25 años de edad, en comparación al periodo en el que aparecen el resto de dientes.
Todos poseemos cuatro terceros molares, uno por cada cuadrante bucal y están situados en la última posición de la línea dental. La anatomía de las muelas del juicio puede variar entre una y cuatro raíces. En algunos casos, sólo llegan a erupcionar dos de los cuatro cordales, mientras que, en otras personas personas, éstos nunca llegan a erupcionar.
Síntomas
Las muelas del juicio retenidas no siempre causan síntomas. Sin embargo, cuando una muela del juicio retenida se infecta, daña otros dientes o causa otros problemas dentales, puedes experimentar algunos de estos signos o síntomas:
- Encías enrojecidas o hinchadas
- Encías sensibles o sangrantes
- Dolor en la mandíbula
- Hinchazón alrededor de la mandíbula
- Mal aliento
- Un sabor desagradable en la boca
- Dificultad para abrir la boca
Cuándo consultar al médico
Consulta con el dentista si experimentas síntomas en la zona detrás del último molar que pueda estar asociado con una muela del juicio retenida.
Causas
Las muelas de juicio (terceros molares) quedan retenidas cuando no tienen suficiente espacio para salir o crecer con normalidad.
Las muelas de juicio suelen salir entre los 17 y los 25 años. Algunas personas tienen muelas de juicio que salen sin ningún problema y se alinean con los otros dientes, detrás de los segundos molares. Sin embargo, en muchos casos, la boca no tiene suficiente espacio para que los terceros molares crezcan con normalidad. De esta manera, los terceros molares quedan atrapados (retenidos).
Una muela de juicio retenida puede aparecer parcialmente, de modo que se ve parte de la corona (retención parcial), o pueden no atravesar nunca la encía (retención total). Tanto en la retención parcial como en la retención total, puede suceder lo siguiente con la muela:
- Crecer en ángulo contra la muela próxima (segundo molar)
- Crecer en ángulo contra la parte posterior de la boca
- Crecer en ángulo recto contra el otro diente, como si la muela de juicio estuviese «recostada» dentro del maxilar
- Crecer derecho hacia arriba o hacia abajo, como cualquier otra muela, pero permaneciendo atrapada dentro del maxilar
Complicaciones
Las muelas de juicio retenidas pueden causar varios problemas en la boca:
Daños en otros dientes: Si la muela de juicio hace presión contra el segundo molar, puede dañar el segundo molar o aumentar el riesgo de infección en esa zona. Esta presión también puede causar problemas con el apiñamiento de los otros dientes o puede requerir tratamiento ortodóncico para enderezar otros dientes.
Quistes: Las muelas de juicio se forman en un saco dentro de la mandíbula. El saco puede llenarse de líquido, formando un quiste que puede dañar la mandíbula, los dientes y los nervios. En raras ocasiones, se desarrolla un tumor, generalmente no canceroso (benigno). Esta complicación puede requerir la extirpación del tejido y el hueso.
Caries: Las muelas de juicio parcialmente retenidas parecen correr mayor riesgo de padecer caries que otros dientes. Es posible que esto ocurra porque las muelas de juicio son más difíciles de limpiar y porque los alimentos y las bacterias quedan atrapados con facilidad entre la encía y la muela que salió en forma parcial.
Enfermedad de las encías: La dificultad para limpiar las muelas de juicio retenidas, que salieron de forma parcial, incrementa el riesgo de contraer una afección dolorosa e inflamatoria en las encías denominada «pericoronaritis» en esa zona.
¿POR QUÉ EXTRAER LAS MUELAS DEL JUICIO?
Unos cordales que no han crecido correctamente o que no poseen suficiente espacio para erupcionar, no sólo pueden provocar una infección, sino también una serie de problemas y/o enfermedades bucales como:
- Caries dental en los dientes adyacentes
- Aparición de quistes que pueden dañar las raíces de los dientes y destruir el hueso que los sujeta
- Apiñamiento de los dientes más cercanos
- Bacterias a causa de una escasa higiene bucal en la zona
- Aparición de tumores
- Enfermedad en las encías
- Dolor y dificultad para abrir la boca
Otra de las razones por las cuales podrían ser extraídas es si se encuentra en el proceso de un tratamiento de Ortodoncia y su ortodoncista lo considera necesario, para el progreso del tratamiento.
Prevención
No puedes prevenir la retención de un diente, pero si visitas al dentista cada seis meses para que te haga una limpieza y un control, este puede supervisar el crecimiento y la aparición de las muelas de juicio. Las radiografías dentales regulares pueden revelar una muela de juicio retenida antes de que se manifieste algún síntoma.


